Rosalind Franklin

Rosalind Franklin: la imagen que reveló la forma del ADN

Por: Claudia Ipucha

Algunas imágenes cambian la historia cuando se interpretan con precisión. En 1952, en el laboratorio del King’s College London, Rosalind Franklin obtuvo una de esas imágenes: una difracción de rayos X de ADN que hoy se conoce como Fotografía 51.

Franklin buscaba datos estructurales precisos del ADN. Su formación en cristalografía la llevaba a trabajar con precisión: controlar humedad, preparar fibras, repetir mediciones hasta que los patrones fueran consistentes. La difracción de rayos X traduce estructura en geometría. Y Franklin sabía leer geometría.

En sus cuadernos ya aparecían conclusiones bien encausadas: el ADN tenía estructura helicoidal, los grupos fosfato se ubicaban hacia el exterior y existía una repetición regular en el eje de la molécula.

La escena que cambia el enfoque

Mayo de 1952. Raymond Gosling, bajo dirección de Franklin, obtiene la Fotografía 51. El patrón en cruz indica una hélice. El nivel de definición permite estimar dimensiones con extrema precisión.

Esa imagen circula.

En el laboratorio Cavendish de la Universidad de Cambridge, James Watson observa la fotografía. Años más tarde, recordando ese momento, escribe en The Double Helix:

“The instant I saw the picture my mouth fell open and my pulse began to race.”

La reacción es inmediata porque la imagen resolvía una pregunta que aún no encontraba resolución.

A eso se suman los datos de la propia Rosalind Franklin incluidos en un informe interno del King’s College que también llega a Cambridge. Con esa información, Watson y Francis Crick ajustan su modelo.

La doble hélice queda definida.

En abril de 1953, Nature publica tres artículos consecutivos: Watson y Crick presentan el modelo; Maurice Wilkins y su grupo aportan datos complementarios; Franklin y Gosling publican los resultados experimentales que sostienen esa estructura.

Una historia que incluye ciencia… y jerarquías

Rosalind Franklin tenía los datos. Tenía la interpretación en curso. Su enfoque avanzaba hacia la estructura correcta desde la evidencia experimental.

El reconocimiento siguió otro recorrido.

En 1962, Watson, Crick y Wilkins reciben el Premio Nobel de Medicina por dilucidar el modelo de la estructura del ADN. Franklin había fallecido en 1958, a los 37 años, por un cáncer asociado a exposición prolongada a radiación en laboratorio.

Ese dato institucional convive con otro dato histórico: sus resultados fueron centrales para resolver el modelo.

El propio Watson dejó frases que hoy se leen como testimonio de época. En The Double Helix la describe en términos personales que eclipsan su trabajo científico y la denigran como mujer. Años más tarde, en conferencias, sostuvo afirmaciones sobre mujeres en ciencia que consolidan esa imagen despectiva.

La reconstrucción histórica actual incorpora su aporte como pieza indispensable en la resolución de la estructura del ADN.

Una científica mucho más amplia que el ADN

Después de su trabajo en King’s College, Franklin se trasladó al Birkbeck College. Allí desarrolló investigaciones fundamentales sobre virus, incluyendo el virus del mosaico del tabaco.

Su forma de trabajar se mantiene constante: condiciones experimentales controladas, datos de alta calidad, interpretación rigurosa.

Una carta que escribió a su padre en 1940 resume con claridad esa mirada:

“La ciencia y la vida diaria no pueden y no deberían separarse. La ciencia, a mi entender, da una explicación parcial de la vida y su base son hechos, experiencia y experimentación… Estoy de acuerdo en que la fe es esencial para triunfar en la vida… Desde mi punto de vista todo lo que demanda la fe es creer que dando lo mejor de nosotros vamos a acercarnos al éxito y que el éxito de nuestros objetivos (mejorar el presente y el futuro de la humanidad) es algo que vale la pena lograr”.

Hoy, la doble hélice se reconoce como símbolo universal. Detrás de esa imagen hay una estructura definida a partir de datos. Entre esos datos, la Fotografía 51 ocupa un lugar central.

Y detrás de esa imagen, una científica que entendía exactamente lo que estaba viendo.

Bibliografía

  • Franklin R., Gosling R. (1953). Molecular Configuration in Sodium Thymonucleate. Nature.
  • Watson J., Crick F. (1953). A Structure for Deoxyribose Nucleic Acid. Nature.
  • Wilkins M. et al. (1953). Molecular Structure of Deoxypentose Nucleic Acids. Nature.
  • Watson J. The Double Helix.
  • Maddox B. Rosalind Franklin: The Dark Lady of DNA.
  • Material base CROM.

1. Modelo de la doble hélice

James Watson & Francis Crick (1953)
“A Structure for Deoxyribose Nucleic Acid”
Nature, 171, 737–738
DOI: 10.1038/171737a0

Artículo breve (1 página) donde proponen el modelo de doble hélice.

2. Datos experimentales de difracción (Franklin y Gosling)

Rosalind Franklin & Raymond Gosling (1953)
“Molecular Configuration in Sodium Thymonucleate”
Nature, 171, 740–741
DOI: 10.1038/171740a0

Contiene los datos experimentales clave (incluyendo condiciones que generan la Fotografía 51).

3. Datos complementarios (Wilkins y colaboradores)

Maurice Wilkins, Stokes A.R., Wilson H.R. (1953)
“Molecular Structure of Deoxypentose Nucleic Acids”
Nature, 171, 738–740
DOI: 10.1038/171738a0

Aporta resultados adicionales de difracción que apoyan la estructura helicoidal.

Rosalind Franklin

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